Las matemáticas y el currículum

El Comité español de Matemáticas (CEMat, 2021) sitúa el sentido matemático como elemento central que organiza la enseñanza del conocimiento matemático escolar longitudinalmente, desde la educación infantil hasta el bachillerato (Ruiz-Hidalgo y Flores, 2022). Esta postura se ha adoptado en el nuevo currículum, y de ésta ha derivado la estructura de los saberes básicos que se asocian al desarrollo de las competencias clave. 

 
Determinar qué es lo que se debe aprender en las matemáticas escolares es importante, pero lo es también, y principalmente, cómo debe abordarse ese aprendizaje. Tradicionalmente se ha desarrollado una visión parcelada, a través del desarrollo de bloques de contenido, pero ¿es esta una estructura adecuada de matemática escolar? ¿Cuáles son los procesos que “subyacen” en las matemáticas? 

El informe del CEMat (2021) plantea que las matemáticas son una actividad humana, indispensable para la sociedad, lo que implica que toda la ciudadanía tiene el derecho de acceder al conocimiento matemático. Lo cierto es que en ocasiones hay una parte del alumnado que siente que tiene menos capacidad para afrontar las matemáticas, abocándolos a abandonarlas y creando una relación claramente negativa hacia ellas. En este sentido, la afectividad que el docente tiene hacia la enseñanza de las matemáticas también juega un papel fundamental. El rol activo del alumnado en la creación de contenido matemático, la aceptación de error como oportunidad de aprendizaje, propuestas de tareas ricas e inclusivas (del tipo low threshold, high ceiling), una evaluación formativa... etc, constituyen elementos esenciales tanto para mejorar dicha afectividad hacia las matemáticas, como para crear una matemática escolar equitativa y de excelencia para todo el alumnado. 

Competencias específicas y procesos matemáticos 

El área de las matemáticas, en cada etapa educativa, comprende de un conjunto de competencias específicas. Todas ellas se vinculan con las competencias clave a través de los descriptores operativos con las que están relacionadas. Asimismo, la mayoría de las competencias específicas se agrupan en 4 procesos matemáticos: resolución de problemas, razonamiento y prueba, conexiones, comunicación y representación. (NCTM, 2000  "Principios y estándares). A este nuevo curriculum se han incorporado otras dos competencias específicas vinculadas a la dimensión afectiva hacia las matemáticas. 

El NCTM define de la siguiente manera cada uno de los procesos (resumen ejecutivo):

Resolución de problemas

Resolver problemas no es solo un objetivo del aprendizaje de las matemáticas, sino también un medio importante para hacerlo. Es una parte integral de las matemáticas, no una pieza aislada del programa de matemáticas.  

Hay que ofrecer oportunidades frecuentes para formular, abordar y resolver problemas complejos que impliquen una cantidad significativa de esfuerzo. Se debe animar al alumnado a reflexionar sobre el propio proceso de resolución de problemas, para que puedan aplicar y adaptar (transferir) las estrategias empleadas en otros problemas y en otros contextos. Al resolver problemas matemáticos, los estudiantes adquieren formas de pensar, hábitos de constancia y curiosidad, y confianza en situaciones desconocidas que les resultan muy útiles, también, fuera del aula de matemáticas. 

Razonamiento y prueba

Conexiones

Comunicación y representación